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LA ESCUELA, UN LUGAR DE PREVENCION

Desde hace trece años, la Confederación de Trabajadores /as de la Educación de la República Argentina (CTERA), viene desarrollando políticas de prevención respecto al área de Salud; en el marco del Programa de Promoción y Prevención de VIH/sida

Desde hace trece años, la Confederación de Trabajadores /as de la Educación de la República Argentina (CTERA), viene desarrollando políticas de prevención respecto al área de Salud; en el marco del Programa de Promoción y Prevención de VIH/sida, con la intencionalidad política de construir colectivamente una propuesta surgida de los propios trabajadores/as de la educación que refleje el compromiso en la lucha por la disputa y construcción de los conocimientos como expresión de poder. Apropiarnos de las palabras como trabajadores/as de la educación para poder así recuperar voces críticas que rompan desde el accionar colectivo con el pensamiento único y hegemónico. Que desentrame los discursos de neutralidad académico tecnocrática; desde un compromiso  como parte de una clase trabajadora que pugna por expresarse con voz propia.
Desde esa perspectiva repensar la escuela, sus espacios y sus tiempos, requiere ir más allá de las meras reformas curriculares, implica pensar una organización escolar que desarrolle nuevos sentidos, en el cual el eje se centre en  el conocimiento.
En este sentido el compromiso consiste una vez más en  la construcción de solidaridades que permitan recuperar el tejido social desvastado en estos últimos 30 años. Una de esos espacios, que hoy  nos plantea  la tarea cotidiana, es la de abordar la temática del VIH/sida encuadrada en un marco de los Derechos Humanos. Es desde este  lugar  donde se rescata lo que, desde la confederación , se busca producir en la disputa por incidir en las políticas educativas a nivel nacional como sujetos protagonistas con la fortaleza que orienta nuestro hacer pedagógico «militante».
Con la sanción de la Ley del Programa de Educación Sexual Integral se va camino a lograr la incorporación de la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación permanente de las personas; asegurar la transmisión de conocimientos precisos sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral; promover actitudes solidarias frente a los diversos aspectos de  la sexualidad;  prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; y procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

En este sentido, esta publicación es para nosotros/as un aporte que, desde la toma de posición expresada, pone al alcance de los/as docentes un material que  abra  a la discusión ,  invite a la participación y construya compromisos institucionales.
Tres derechos sociales inalienables enmarcan el trabajo colectivo del presente material: el derecho social a la educación; el derecho social a la salud y el derecho de todo sujeto a no ser discriminado.
Las escuelas tienen una función indelegable a partir de incluir en su selección de contenidos aquellos que se vinculen a los DDHH. Abordar las problemáticas que atraviesan a nuestras sociedades, y que impactan en nuestras niñas/os y jóvenes nos tiene que comprometer en forma institucional.
Rescatamos la convicción de otorgar centralidad al pensamiento y a la acción de los sujetos sociales en la construcción de un futuro con memoria histórica.
Construir conocimientos y acciones en torno a la Prevención irá conformando en el hoy,  sujetos de derecho, autónomos, que conozcan y reconozcan sus garantías y obligaciones. Los/as trabajadores/as de la educación nos encontramos atravesados por diversas situaciones que instalan la urgencia de buscar nuevos espacios desde donde resignificar, intervenir y continuar dando  respuestas  conjuntas.
Nos convoca a: asumir a la escuela como un territorio de intervención política donde se hace necesario inscribir a la tarea educativa en la batalla político-cultural, a incluir la intervención política en la producción de conocimiento sobre la realidad social y nos compromete con la sistematización de talleres de formación para recuperar la reflexión crítica de los/las propios/as compañeros/as sobre su práctica como docentes y como militantes sociales.
En CTERA asumimos esta disputa política rescatando  este espacio de protagonismo en el continuo intento de revertir las políticas educativas excluyentes.

Eduardo Pereyra
Sec. Relaciones Internacionales

Stella Maldonado
Secretaria General


Coordinadora: Roxana Rogalski

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