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Columna Editorial. Mayo 2020

Columna Editorial. Mayo 2020

"VOLVER AL FUTURO", DE LAS AULAS

En la fase actual de la pandemia se escuchan voces que reclaman e, incluso, apuran el regreso a los espacios fi?sicos de las escuelas para continuar con los procesos de ensen?anza y aprendizaje en la presencialidad.   

Sobre eso queremos decir que es importante comprender que el derecho a la educacio?n se garantiza comenzado por cuidar la salud y la vida de los que ensen?an y de los que aprenden. En tal sentido, advertimos que hoy resulta de alto riesgo el regreso a las escuelas para el desarrollo de las clases presenciales, debido a que no esta?n dadas las condiciones generales de cuidado, por varias razones:

Razones epidemiolo?gicas: Estamos transitando por un peri?odo de crecimiento de la curva de contagios del COVID-19 y reaparicio?n de nuevos casos que no permite saber exactamente cua?ndo dicha curva se va a aplanar y/o comenzar a descender. El argumento de volver a las clases presenciales en algunos lugares porque alli? no hay “circulacio?n comunitaria” es controversial en tanto exista en el pai?s una zona con alti?simo niveles de contagio como el AMBA, ya que se ha constatado en los u?ltimos di?as que hubo casos de rebrote o aparicio?n de nuevos casos provocado por el contagio de una o ma?s personas que habi?an viajado a esta zona de alto riesgo sanitario. Sobre este punto cabe mencionar que en la mayori?a de los pai?ses del mundo que iniciaron el proceso de regreso paulatino a las escuelas, lo hicieron justamente cuando las curvas de contagios comenzaron a descender y, como consecuencia de ello, a tener totalmente controlado el sistema de recuperacio?n sanitaria para la poblacio?n infectada.

Razones estructurales y edilicias: Al di?a de hoy no esta? garantiza una preparacio?n adecuada de todos los establecimientos edilicios a los efectos de tener debidamente controladas las condiciones de higiene, limpieza y desinfeccio?n; como asi? tampoco esta?n previstos ni reorganizados los espacios escolares adecuados para garantizar la aplicacio?n de las medidas de distanciamiento fi?sico en espacios sociales. Esta “preparacio?n” de las escuelas lleva un tiempo importante y una estimacio?n suficiente de recursos financieros para garantizar las condiciones estructurales que impidan mayores contagios. A este punto hay que sumarle la complejidad de las consecuencias de arrastre de las poli?ticas neoliberales que en los u?ltimos cuatro an?os han ajustado y desfinanciado la educacio?n pu?blica, y desmantelado los programas socioeducativos ma?s importantes.

Razones laborales: La situacio?n de emergencia sanitaria derivada del Covid-19 esta? poniendo en riesgo a todos aquellos trabajadores y trabajadoras que, por dedicarse a actividades esenciales, esta?n exceptuados del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. El regreso a los espacios fi?sicos de las escuelas sumari?a al sector de las y los educadores a esta situacio?n de riesgo. Por otro lado, tambie?n se intensificari?a la jornada laboral en tanto que a las actividades “a distancia” ahora se le sumari?a el trabajo en la presencialidad. A su vez, se necesita ampliar la planta docente para atender esta dualidad y el "derecho a la desconexión"; en tanto se produciri?a por un tiempo importante la coexistencia del trabajo en la presencialidad y la virtualidad.

Razones de ge?nero: El trabajo docente es una actividad que registra el mayor porcentaje de mujeres en los respectivos puestos de trabajo. Aproximadamente el 80% de la docencia son mujeres, alcanzando al 95% en algunos de los niveles del sistema como el caso del nivel inicial. En la actual estructura social es principalmente la mujer la que se ve sobredemandada por las diversas problema?ticas familiares y sobre quien recaen la mayori?a de las obligaciones de distinta i?ndole. El regreso al espacio fi?sico de las escuelas en las actuales condiciones generari?a para las mujeres mayores inconvenientes a los ya existentes en una sociedad patriarcal.

Razones Normativas: Tal como lo expresa la LEN 26.206 la educacio?n es un derecho social y como tal el Estado es responsable de garantizar su obligatoriedad en condiciones de igualdad social. Por lo que de ninguna manera puede ser aceptada la condicio?n de regreso “voluntario” u “optativo”, pues de esa manera se profundizari?an las desigualdades ya existentes y se dejari?a una base diferenciada para cuando llegue el momento oportuno de retomar los procesos de ensen?anza y de aprendizaje en condiciones de “normalidad”.

Razones pedago?gicas: Por lo acontecido, se torna necesario definir un tiempo para la redefinición curricular y para la formacio?n docente en estas nuevas circunstancias. Una formacio?n que no se reduzca al perfeccionamiento en el uso de las nuevas tecnologi?as, sino que vaya ma?s alla? y ponga en discusio?n al proceso mismo de construccio?n curricular, a la reconfiguracio?n de los puestos de trabajo y a los sistemas de evaluacio?n que se correspondan con las condiciones contextuales. Es necesario un ejercicio discursivo (teo?rico/pra?ctico) en el que podamos “conjugar el verbo educar” y definir las poli?ticas educativas necesarias para el contexto actual; es decir, hacer una “pedagogi?a de la conjugacio?n”, tal como lo venimos sosteniendo.

Por todas estas razones, pensamos que un apresuramiento injustificado e indebido en la toma de decisiones para el regreso a las aulas puede traer graves consecuencias para la poblacio?n en general, y un rebrote podri?a traer au?n ma?s inconvenientes no so?lo administrativos, sino tambie?n pedago?gicos, ma?s riesgos y problemas sanitarios y sociales.

Cualquier paso que se pretenda dar hacia la apertura de las escuelas tendri?a que darse de manera tal que, el tiempo que supuestamente se quiere adelantar ahora, no se vuelva en contra y sea ma?s tiempo para perder en el futuro. Por ello, es totalmente necesario definir correctamente los protocolos pertinentes para garantizar el regreso a las clases cuando ello sea posible, a los efectos de salvaguardar la salud y la vida tanto de las y los trabajadores de la educacio?n y de las y los estudiantes, como la de sus familias. Es totalmente inconveniente que se elaboren diversos protocolos provinciales sin tener establecido previamente un protocolo marco a escala nacional, resultado del ana?lisis y reflexio?n de las partes convocadas en los a?mbitos creados a tal efecto como la Comisio?n para el retorno a las clases presenciales, la Paritaria Nacional Docente y el Consejo Federal de Educacio?n, entre otras.

Cuando todo esto este? garantizado, realmente podremos volver a las aulas del futuro.

Buenos Aires, 28 de junio de 2020.

Miguel Duhalde Secretario de Educacio?n

CTERA

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