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Columna Editorial. Enero 2021

Columna Editorial. Enero 2021

EL DEBATE EDUCATIVO ES “POR LA VIDA”


Más ocupados por el “inicio del año electoral 2021” que por el “inicio del ciclo lectivo 2021”, las y los referentes políticos de la derecha, sostenidas/os por los medios de comunicación hegemónicos, instalaron un debate en la opinión pública sobre la vuelta a la presencialidad en las escuelas. Lo hicieron, como es su costumbre en estas cuestiones, apelando a falsas dicotomías y a información carente de toda rigurosidad o validez.


						

Intencionalmente centraron la discusión en aspectos puramente educativos, dejando irresponsablemente de lado toda la problemática sanitaria que, desde nuestra perspectiva, es lo primero que hay que resolver.

Basta leer lo plateado por las y los científicos sobre este tema para darse cuenta que hasta que no se resuelva la problemática epidemiológica, no se puede hablar de un regreso a los espacios físicos de las escuelas apelando a una “normalidad” que solo parece ser una consigna partidaria más que un propuesta seria para resolver la crisis.

Esta? más que “clarito”: “Cabe advertir que, mientras la pandemia siga en curso, lo “posible” dependerá? de una compleja interrelación entre (1) el contexto epidemiológico, (2) la seguridad que podamos garantizar en las aulas, (3) la correcta implementación de estrategias de vigilancia epidemiológica, (4) una adecuada estrategia para el uso de transporte público y (5) la implementación de restricciones sanitarias en otras áreas, que acompañen y contrarresten el impacto de la actividad escolar presencial” (Nota de científicos/as en El Cohete la luna, 7 de febrero 2021).

Sin embargo, los ex funcionarios del macrismo, que ahora hablan de “la importancia de abrir las escuelas”, son los mismos que incumplieron con la Ley de Financiamiento Educativo, clausuraron la Paritaria Nacional Docente y, entre otras cosas más, cerraron escuelas para adultos, destruyeron el plan Conectar Igualdad, no construyeron la cantidad necesaria de jardines, desmantelaron la formación docente y abrieron las puertas del sistema público para el ingreso de las fundaciones y de las empresas privadas que se dedican a hacer negocios con la educación.

Estos ex funcionarios que han sido sistemáticamente los detractores de la educación publica en la historia argentina y quienes se han dedicado a atacar permanentemente a las y los trabajadores de la educación, hoy parecen no comprender que, justamente la docencia, es la más interesada en volver a trabajar en las escuelas porque ese es el lugar natural para hacerlo. Un esperado regreso que las y los maestros/as y profesores/as anhelan, siempre y cuando estén garantizadas las condiciones de seguridad, el cuidado de la salud y la vida de toda la población escolar.

La educación es un proceso permanente y complejo, por eso resulta un insulto a la inteligencia la simplificación del discurso que los reaccionarios esgrimen por estos días respecto a la educación y a la “vuelta a clases”. Se los ve reaparecer con consignas sin contenido en una apuesta marketinera que presiona sin asumir las responsabilidades, que desconoce los esfuerzos realizados por la comunidad educativa durante todo el 2020, obstaculizando un debate serio, donde las y los docentes, las y los especialistas en pedagogía y las familias tienen que tener un papel fundamental. Como así? también lo tienen que tener las y los profesionales de la salud y científicos/as que hoy nos están alertando sobre las condiciones epidemiológicas tan alarmantes por las que el país y el mundo están atravesando.

Los Sindicatos docentes, por supuesto, queremos la mejor educación para los niños, niñas, jóvenes y adultos de nuestro país, pero también queremos debatir profundamente sobre como repensar a la Escuela Publica en este difícil momento. En este sentido, la pandemia ha dejado muchas lecciones para aprender de ellas, especialmente sobre los problemas de vivir en un mundo dominado por las políticas neoliberales; y esta crisis también ha puesto en valor la importancia de la presencia de los Estados para garantizar la Salud, la Ciencia y la Educación.

No se puede plantear el retorno a la presencialidad de manera imprecisa y ambigua, tal como en muchos lugares se está haciendo; no se pueden desconocer las graves consecuencias que traerían los regresos a los espacios físicos de las escuelas sin las debidas previsiones; como así? tampoco se puede obviar la precariedad de recursos, las falencias edilicias, ni la falta de cargos docentes para garantizar el derecho a la educación en condiciones de igualdad y de manera inclusiva.

Consideramos que para un regreso seguro a la presencialidad en las escuelas es necesario que estén contempladas todas las condiciones de salud e higiene de la comunidad educativa en su conjunto. Solo eso garantizara? el ejercicio del derecho a la educación, y los sindicatos docentes hemos luchado siempre por ello.

Buenos Aires, 8 de febrero de 2021.

Miguel Duhalde Secretario de Educación CTERA

 

 

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