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Columna Editorial. Enero 2022

Columna Editorial. Enero 2022

LA EDUCACIÓN FINANCIERA… Y LA ESPECULACIÓN PEDAGÓGICA

Una vez más, la fracción de la derecha que hace muchos años gobierna en la CABA, anuncia cambios en el campo educativo que no hacen más que reforzar la idea de las tendencias privatizadoras, la abdicación pedagógica a los valores del mercado y el avance del sector empresarial sobre las escuelas públicas.  


						

Al proyecto de las pasantías precarizantes, ahora se le suma la idea de enseñar finanzas en las escuelas secundarias. Lo hacen siguiendo el modus operandi propio de este sector político que apela al “anuncio mediático” para simular una constante dedicación/preocupación por un tema, en este caso: la educación. Apariciones intempestivas que cuentan con las complicidades comunicacionales ya conocidas, para presentar como “novedoso” y “creativo” algo que en realidad es más de lo mismo en el camino que esta fuerza política viene recorriendo incansablemente para lograr la mercantilización total del sistema educativo.

El “Plan maestro” o la “Secundaria del futuro” son los antecedentes de estas ideas fragmentarias que terminan cayendo por las diversas críticas que cosechan en el corto camino de la improvisación y/o por el propio peso de sus profundas inconsistencias.

Lo que no es novedoso es el proyecto de “financiarización de la vida” que impulsa el neoliberalismo, y que ha encontrado el modo de avance en esta línea a través de los proyectos políticos como el macrismo, el bolsonarismo o el trumpismo, por citar algunos recientes y lamentables ejemplos. Recordemos que una de las primeras medidas de Macri en el Gobierno nacional fue degradar el Ministerio de Economía al de Finanzas; es decir, priorizar sólo un aspecto de la gran complejidad que significa el campo económico, y reducirlo a las cuestiones especulativas del capital financiero y la maximización de las ganancias de los dueños de los medios de producción.

Dicho reduccionismo se transpola al campo educativo con esta “nueva idea” que impulsa la ministra de educación de CABA, consistente en incrustar materia “educación financiera” en el diseño curricular de la educación secundaria. Lo representa, ni más ni menos, que asumir curricularmente el designio del mercado y las reglas del mundo financiero para pensar la relación educación-trabajo. En pocas palabras, el fundamento del proyecto sería una especie de actualización del criterio de la “subsistencia de los fuertes”, para pasar a ser “la subsistencia de los mejores educados en clave neoliberal”.

Al respecto, y ante la improvisación consabida, también surgen preguntas a granel, ¿por qué negarlo? Suponiendo que “esto” avance, ¿se agregarían más horas de “educación financieras”? entonces, ¿aumentaría el presupuesto educativo para pagar el dictado de esas horas?, ¿ampliarán los turnos para el dictado de clases? o, por el contrario, si mantienen la cantidad de horas curriculares, ¿qué materias se reemplazarían?, ¿qué materia “valdría menos” que educación financiera? ¿las cambiarían por horas de historia, expresión artística, literatura, educación física?

¿Por qué mas educación financiera y no más educación ambiental, educación en derechos humanos y educación sexual integral con perspectiva de género? ¿por qué mas educación financiera y no más educación sobre los derechos laborales de la clase trabajadora? (irónicamente preguntando).

Por otro lado, se habla de que ingresarán los expertos (y/o empresarios) a las escuelas para enseñar esta materia; entonces, ¿cuáles serán los criterios concursales y de ofrecimientos de horas cátedra o espacios curriculares? ¿qué condición de idoneidad respecto a la didáctica de las finanzas se les exigirán para poder desempeñarse en un aula? ¿qué legalidad tendrán estos puestos de trabajo con respecto a las condiciones exigidas en los estatus y en los convenios colectivos?, ¿qué criterios conceptuales, marcos teóricos y dispositivos de evaluación se prevén?

También nos preguntamos acerca del proceso de construcción curricular desde el cual surge “la idea”. ¿Se habilitaron espacios plurales y democráticos para la amplia participación y el debate en un tema tan controvertido? ¿quiénes fueron convocados/consultados para esta reforma curricular? ¿de dónde surgió o se tomó esta idea de la financiarización de la educación y de la vida? ¿en qué momento fueron convocados los sindicatos docentes y sus respectivas comisiones técnico-pedagógicas? ¿y las comunidades educativas, los movimientos sociales, o las víctimas de la imposición del modelo del capitalismo financiero? …en qué momento o lugar hicieron su aporte?

Sintetizando, además de reducir la economía a las finanzas, esta nueva especulación pedagógica de la derecha intenta avanzar con la financiarización de la vida, y más allá de lo inconsistente e improvisada, no hay que perder de vista que cualquier propuesta de este sector, siempre está pensada en el horizonte de los designios del capitalismo financiero, extractivista, sustentado en la lógica individualista del sálvese quien pueda, donde la educación está pensada como un servicio “al servicio” del mercado.

El tema es grave porque la CABA opera como una especie de caja de resonancia a escala nacional, y es el tubo de ensayo para lo que después este sector pretende impulsar para la Nación, para América latina y para un mundo excluyente, negacionista, patriarcal y racista.

Evidentemente esta no es “la educación que queremos” desde las organizaciones sindicales docentes como la CTERA, y por esto mismo estamos dando la disputa de sentido, por esto mismo estamos sosteniendo la tensión y agudizando las contradicciones. Porque “la educación” no existe, existen proyectos político-educativos en pugna. Los/as que entendemos a la educación como un derecho no podemos “acordar” ni un ápice con los que la ven como una mercancía y como un posible nuevo negocio. Somos inconmensurables.

Miguel Duhalde

Secretario de Educación CTERA

Buenos Aires, 13 de Enero de 2022. 

Columna Editorial XXXV

 

 

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