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MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA: LOS JUICIOS A LOS GENOCIDAS

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA: LOS JUICIOS A LOS GENOCIDAS

Publicación de la CTERA con motivo del 34º aniversario del Golpe de Estado y que tiene como finalidad informar acerca del estado de las causas y juicios a los que se está sometiendo a los genocidas desde la nulidad de las leyes de amnistía.

COMO A LOS NAZIS LES VA A PASAR…

Muchas veces nos hemos preguntado cuántas generaciones hará falta que pasen para que comience a cicatrizar este dolor que no cesa. Ciertamente el trabajo de convertir la ardiente memoria en historia debe pasar necesariamente por la justicia.

Cada vez que las Abuelas recuperan un nieto/a apropiado se anudan los lazos de la identidad y como le dijo Francisco Madariaga, último nieto recuperado a su papá Abel, “no lo lograron”. Ellos, los genocidas, no lograron que la desaparición de los cuerpos haya devenido desaparición de las ideas y de la búsqueda de la verdad.

Cada vez que se le pone el nombre de un compañero/a desaparecido a una calle, plaza, aula, escuela, se nombra, y el nombrar se revive, la historia de toda una generación que soñó y luchó por un mundo mejor, para sus hijos, para todos los hijos.

Esta enorme fuerza social construida por el movimiento de derechos humanos durante más de treinta años fue el soporte sobre el cual se asienta la nulidad de las leyes de impunidad que hoy permite juzgar y condenar a los genocidas.

Con mucha lentitud, intenso sufrimiento psíquico, presiones de todo tipo, amenazas a los testigos y el secuestro de Jorge Julio López; con la indiferencia de los grandes medios nacionales que cada vez le dan menos espacio al
tema, están siendo juzgados los responsables de los crímenes más horrorosos de nuestra historia, comparables al genocidio de los pueblos originarios cometidos en la supuesta “campaña del desierto”. Hay ya condenas ejemplificadoras no sólo por las penas, sino por los considerandos de los fallos que ratifican que estos crímenes no prescribirán porque son delitos de acción continua, siguen cometiéndose.

Es preciso unificar causas y acelerar los juicios ya que muchos genocidas han muerto sin recibir condena, clausurándose así la posibilidad de que la justicia inscriba en una sentencia que el Estado cumplió con su deber de velar por la vida y los derechos de los ciudadanos.

A nosotros los educadores nos toca la transmisión. Además de recuperar las historias de vida de los luchadores populares, trasmitir a las nuevas generaciones que la coherencia y la persistencia de nuestra lucha es la que ha hecho posible estos juicios, estas condenas.

No olvidamos, no perdonamos. Seguimos exigiendo Memoria, Verdad, Justicia.


STELLA MALDONADO
Secretaria General
CTERA

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