CTERA EXIGE JUSTICIA POR ISAURO Y ARTURO ARANCIBIA

A 50 AÑOS DEL GOLPE, BASTA DE IMPUNIDAD.

Isauro Arancibia fue maestro, tucumano, dirigente sindical y uno de los fundadores de la CTERA. Fue asesinado en la noche misma en que se produjo el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, convirtiéndose en el primer dirigente sindical docente asesinado por la dictadura, junto a su hermano Arturo. Su crimen simboliza el ataque directo del terrorismo de Estado contra la educación pública, la organización sindical y los trabajadores y trabajadoras de la educación.

La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) repudia la suspensión de la audiencia de adelantamiento de prueba testimonial en la causa que investiga los homicidios de nuestros compañeros Isauro y Arturo Arancibia, maestros tucumanos asesinados el 24 de marzo de 1976 por el terrorismo de Estado.

Dicha audiencia había sido fijada a partir de un pedido de la querella realizado en mayo de 2025 y constituía una medida imprescindible para resguardar testimonios históricos, en un contexto de inadmisible demora en la fijación de fecha para el inicio del juicio oral, responsabilidad exclusiva del Tribunal interviniente. La suspensión fue dispuesta por la inasistencia del imputado Manlio Martínez, alegando razones de salud que aún no han sido debidamente acreditadas, pero que han bastado para paralizar nuevamente el proceso.

En este año en que se cumplen 50 años del golpe de Estado cívico-militar, la demora en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad constituye un hecho de extrema gravedad institucional. El paso del tiempo sigue siendo utilizado como una forma encubierta de impunidad. El fin del ciclo biológico de los imputados implica, en muchos casos, el cierre de las causas sin condena. Pero lo más grave es que numerosas víctimas y familiares no llegan a declarar ante la Justicia. Tal es el caso de Italia y Amalia Arancibia, quienes murieron sin poder brindar testimonio por el asesinato de sus hermanos.

La responsabilidad por esta situación recae plenamente en el Poder Judicial y, en particular, en el actual Tribunal Oral Federal de Tucumán, así como en los órganos judiciales que intervinieron con anterioridad. No se trata de una cuestión de tiempos inevitables, sino de la falta de decisiones políticas y judiciales para garantizar justicia efectiva.

La suspensión de esta audiencia genera un riesgo concreto de pérdida de prueba, profundiza el daño moral a las víctimas y consolida un escenario de impunidad que se arrastra desde hace casi 50 años. Cada dilación es una forma más de negar verdad y justicia.

Por todo ello, la CTERA exige al Tribunal Oral Federal de Tucumán la inmediata fijación de fecha para el juicio oral y público por los asesinatos de Isauro y Arturo Arancibia.

La CTERA reafirma que seguirá exigiendo justicia, acompañando a los familiares y querellantes, y sosteniendo en las calles y en los tribunales la lucha por Memoria, Verdad y Justicia.

No hay democracia plena sin justicia.

No hay futuro sin memoria.

Buenos Aires, 13 de febrero de 2026.

Sonia Alesso
Secretaria General de CTERA

Roberto Baradel
Secretario Adjunto de CTERA

Rogelio De Leonardi
Secretario de Derechos Humanos de CTERA.