Desde CTERA manifestamos nuestro más enérgico rechazo y repudio al curso virtual “De la minería a la vida cotidiana”, organizado por el Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD) y la Secretaría de Minería de la Nación.
Como trabajadores y trabajadoras de la educación, expresamos nuestra profunda preocupación ante la utilización de la formación docente por parte del Estado como un canal de adoctrinamiento y publicidad corporativa, subordinado a los intereses de las empresas mineras transnacionales.
Defensa del trabajo docente frente a la publicidad empresarial
Entendemos que el trabajo docente constituye una práctica pedagógica invaluable. Por ello, rechazamos que las aulas se conviertan en espacios destinados a legitimar dinámicas neoextractivistas de degradación sistemática de los bienes naturales comunes.
La propuesta oficial invisibiliza deliberadamente el uso extractivo de un bien común tan preciado como el agua, así como las verdaderas dimensiones de la explotación minera, transformando la formación docente en un instrumento de propaganda corporativa.
Asimismo, denunciamos un evidente conflicto de intereses: la capacitación es impulsada por la misma Secretaría que promueve la actividad minera, omitiendo intencionalmente los aportes de la ciencia crítica y las voces de las comunidades afectadas.
Denuncia del falso progreso y de la desconexión con la realidad
El concepto de “desarrollo sustentable” aplicado a la megaminería resulta incompatible con la realidad: los bienes naturales comunes se agotan y el daño ambiental permanece.
Esta capacitación demuestra una profunda desconexión con las condiciones concretas de nuestras escuelas y comunidades. Hablar de “innovación” en abstracto constituye una provocación frente a poblaciones que aún carecen de acceso a servicios básicos esenciales.
Rechazamos también el discurso de la llamada “transición energética” cuando funciona como una pantalla publicitaria que destruye territorios y los transforma en verdaderas zonas de sacrificio.
Lucha contra el ajuste y el retroceso de derechos
Esta capacitación no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de una política pública sistemática de vaciamiento estatal que ataca los derechos ambientales y educativos de nuestro pueblo.
Sostenemos que el INFoD vulnera el marco normativo vigente e ignora deliberadamente tanto la Ley de Educación Ambiental Integral como las leyes provinciales que prohíben la megaminería, conquistadas gracias a la lucha histórica de las comunidades en distintos territorios del país.
Ante este escenario, ratificamos que la formación docente es un derecho y no un negocio. Defendemos una actualización pedagógica soberana, crítica y centrada en las verdaderas necesidades de las comunidades educativas y de nuestros pueblos, rechazando cualquier intento de subordinar la educación a la agenda del mercado.
La escuela pública construye ciudadanía y pensamiento crítico: nunca ha sido, ni será, funcional al despojo.
Exigimos al INFoD el retiro inmediato de esta iniciativa, que vulnera los territorios, las condiciones laborales docentes y los principios fundamentales de la educación pública. Asimismo, reclamamos espacios de formación verdaderamente democráticos, que incorporen las voces de las comunidades educativas y prioricen el cuidado ambiental.
Los y las docentes trabajamos junto a estudiantes, familias y comunidades promoviendo una cultura de la prevención y del cuidado. Con nuestra presencia y nuestro quehacer cotidiano impulsamos producciones culturales diversas, generamos nuevas miradas y construimos reflexiones colectivas.
Nuestra tarea es narrar lo que acontece, construir conocimientos de manera colectiva, poner en diálogo saberes ancestrales, sembrar reciprocidad y aprender nuevas formas de vincularnos con la naturaleza y con todos los seres vivos, para consolidar una comunidad de vida plenamente respetuosa y empática.
¡La formación docente se defiende!
¡Nuestros bienes naturales comunes y nuestras escuelas no se venden!
Junta Ejecutiva de CTERA
Buenos Aires, 29 de mayo de 2026






