Paritaria Nacional Docente: Un salto cualitativo para la lucha de CTERA

Desde que en el debate fundacional de CTERA se definió nombrarnos como “trabajadores de la educación” fuimos construyendo una identidad que tenía un fuerte anclaje en la historia de las luchas del movimiento obrero organizado. Entre esas marcas identitarias está la conquista de las paritarias para negociar convenciones colectivas de trabajo.

Los acuerdos paritarios ponen en acto el acumulado histórico de la lucha de los trabajadores y generan pisos superiores para pelear nuevas conquistas.

En nuestro caso, la paritaria fue una de las banderas de la marcha Blanca en 1988, y a pesar de haber obtenido una Ley Nacional de Paritarias, reglamentada en 1991, nunca pudo convocarse al ámbito porque requería el acuerdo de doce jurisdicciones y esto nunca se logró.

El avance arrasador del modelo neoliberal consolidado en los 90 cristalizó la atomización del sistema educativo a través de la Ley de Transferencia de Escuelas a las provincias y la Ley Federal de Educación.

La CTERA, con el conjunto de sus organizaciones de base, aún con diferencias y visiones diversas, llevó adelante una lucha que impidió que se llevaran a cabo las reformas de segunda generación, como la municipalización.

Desde la CTA y con otras organizaciones hermanas, nuestra confederación fue protagonista de la resistencia construyendo un tiempo y un espacio en el que hemos podido avanzar incidiendo fuertemente en el rumbo de algunas políticas públicas.

La reglamentación del artículo 10 de la Ley de Financiamiento crea una instancia nacional de negociación colectiva para definir en acuerdos marco que serán vinculantes para las provincias: pisos salariales, condiciones de trabajo, formación permanente en servicio, nuevos puestos de trabajo, derechos provisionales, estabilidad laboral, etc.

El 05 de diciembre se ha constituido formalmente la voluntad de las partes para dar comienzo a las negociaciones. Los próximos pasos serán la conformación de la representación proporcional de la parte trabajadora y la fijación de la agenda a discutir, en los términos en que el último Congreso Ordinario de la CTERA ha votado por amplísima mayoría. La representación de la CTERA será claramente federal y la aceptación o no de los acuerdos será sometida a la decisión de los cuerpos orgánicos de cada sindicato de base de la confederación.

Arribar a acuerdos paritarios implica para los trabajadores de la educación, constituirse como sujetos históricos que legislan sobre su régimen laboral y no quedar presos de las mayorías circunstanciales de los poderes legislativos de cada jurisdicción que modifican a conveniencia del poder político de turno nuestras condiciones de trabajo.

Al mismo tiempo los acuerdos marco nacionales facilitarán la negociación colectiva en las provincias que no tienen paritarias y de ninguna manera colisionarán con los acuerdos a los que se llegue en las provincias que ya tienen negociación colectiva por ley, ya que primará el principio de la ley más beneficiosa para el trabajador/a.

Este logro es a la vez un nuevo desafío para profundizar nuestra lucha en la escuela y en la calle; es allí donde construimos la fortaleza que nos dará el poder de avanzar en acuerdos paritarios que dignifiquen nuestro trabajo y por lo tanto consoliden la escuela pública como el lugar donde efectivamente se ejerce el derecho social a la educación.


Stella Maldonado
Secretaria General
CTERA